LA CHANCA

Nuestro objetivo primordial a la hora de rediseñar el logotipo de La Chanca ha sido el de ofrecer al consumidor una imagen renovada y actualizada de la marca, más acorde a los tiempos actuales y también con vistas a futuro, pero sin perder de vista la alineación necesaria a los valores de la marca, en los que la tradición toma un gran peso y relevancia. De esta manera, se ha optado por mantener, en cierto modo, el óvalo característico que hasta ahora venía utilizando la empresa en sus envases, comunicaciones y publicidad, integrando en él la silueta de un pez, rememorando a los dos atunes que aparecían anteriormente cara a cara en el emblema. Con esta forma lograda. Además, se pretende incluir la inscripción “Desde 1983” en diferentes adaptaciones y formatos, reforzando el liderazgo y pionerismo de la marca en su sector, pues pese a tratarse de la conservera precursora en Barbate, este aspecto no se estaba exhibiendo en modo alguno.
Comida para flipar sin dejarte un pastizal

La premisa del cliente era clara: Crear una marca para un restaurante de comida rápida destinado al público joven, que ofrecería productos de calidad a precios competitivos y que operaría bajo el modelo de ‘dark kitchen’ o cocina fantasma, es decir, sin opción de consumo en local y sólo disponible para pedidos a domicilio.

Sabiendo lo anterior, desde FDZ. teníamos claro que si la marca se iba a dirigir mayoritariamente a un público juvenil, debía simpatizar con el mismo utilizando un lenguaje más desenfadado e informal. Hablar con una jerga que no sólo comprendiese, sino que además le sirviera para identificarse, para sentirse parte de la marca. Tras analizar multitud de competidores y establecer las bases de la estrategia comunicativa, vimos oportuno que el propio nombre comercial debía ajustarse también a estos requisitos. Y así es como nació COMOMOLA, una expresión alegre y festiva, fácil de recordar y que, por otro lado, sugiere que el negocio está dedicado a la venta de comida.

Acciones

Estrategia de marca
Diseño de identidad visual
Identidad Verbal
Fotografía
Diseño de Envases
Estrategia de redes sociales
Diseño de página web

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La premisa del cliente era clara: Crear una marca para un restaurante de comida rápida destinado al público joven, que ofrecería productos de calidad a precios competitivos y que operaría bajo el modelo de ‘dark kitchen’ o cocina fantasma, es decir, sin opción de consumo en local y sólo disponible para pedidos a domicilio.

Sabiendo lo anterior, desde FDZ. teníamos claro que si la marca se iba a dirigir mayoritariamente a un público juvenil, debía simpatizar con el mismo utilizando un lenguaje más desenfadado e informal. Hablar con una jerga que no sólo comprendiese, sino que además le sirviera para identificarse, para sentirse parte de la marca. Tras analizar multitud de competidores y establecer las bases de la estrategia comunicativa, vimos oportuno que el propio nombre comercial debía ajustarse también a estos requisitos. Y así es como nació COMOMOLA, una expresión alegre y festiva, fácil de recordar y que, por otro lado, sugiere que el negocio está dedicado a la venta de comida.

¿Cómo van a comprarte si no te ven? Y aún con más motivos si hablamos de comida, ya que aquí la imagen no sólo tiene un fin informativo, sino que además se emplea para potenciar las ganas de probar el producto en los visitantes al sitio web y plataformas digitales de reparto a domicilio. Por lo tanto, COMOMOLA precisaba, sí o sí, de unas fotografías gastronómicas detalladas, que hicieran más apetecibles los productos. Y a ello nos pusimos gracias a la polivalencia de nuestro equipo.

¿Cómo van a comprarte si no te ven? Y aún con más motivos si hablamos de comida, ya que aquí la imagen no s

Ser la constructora de viviendas de lujo de referencia en Andalucía la constructora de viviendas de lujo de referencia en Andalucía viviendas de lujo de referencia en Andalucía.
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La premisa del cliente era clara: Crear una marca para un restaurante de comida rápida destinado al público joven, que ofrecería productos de calidad a precios competitivos y que operaría bajo el modelo de ‘dark kitchen’ o cocina fantasma, es decir, sin opción de consumo en local y sólo disponible para pedidos a domicilio.

Sabiendo lo anterior, desde FDZ. teníamos claro que si la marca se iba a dirigir mayoritariamente a un público juvenil, debía simpatizar con el mismo utilizando un lenguaje más desenfadado e informal. Hablar con una jerga que no sólo comprendiese, sino que además le sirviera para identificarse, para sentirse parte de la marca. Tras analizar multitud de competidores y establecer las bases de la estrategia comunicativa, vimos oportuno que el propio nombre comercial debía ajustarse también a estos requisitos. Y así es como nació COMOMOLA, una expresión alegre y festiva, fácil de recordar y que, por otro lado, sugiere que el negocio está dedicado a la venta de comida.