CROQUEARTE

Nunca olvidamos aquella primera ocasión. La vez que montamos en bici, que besamos, que conocimos o saboreamos. En un pequeño cajón de nuestra mente quedan guardados esos instantes impagables e imposibles de repetir. Aquella sensación única que despertó algo en nosotros. Imágenes y momentos que un día llegaron pero que, aunque no se marcharon del todo, nunca volvieron. ¿Y si fuese posible volver a experimentar ese sentimiento? ¿Y si pudiéramos, de nuevo, enamorarnos como la vez primera? Para eso hemos llegado nosotros, para atrapar tu paladar y conquistar tus sentidos una vez tras otra. Estamos aquí con un único y claro objetivo.
Comida para flipar sin dejarte un pastizal

La premisa del cliente era clara: Crear una marca para un restaurante de comida rápida destinado al público joven, que ofrecería productos de calidad a precios competitivos y que operaría bajo el modelo de ‘dark kitchen’ o cocina fantasma, es decir, sin opción de consumo en local y sólo disponible para pedidos a domicilio.

Sabiendo lo anterior, desde FDZ. teníamos claro que si la marca se iba a dirigir mayoritariamente a un público juvenil, debía simpatizar con el mismo utilizando un lenguaje más desenfadado e informal. Hablar con una jerga que no sólo comprendiese, sino que además le sirviera para identificarse, para sentirse parte de la marca. Tras analizar multitud de competidores y establecer las bases de la estrategia comunicativa, vimos oportuno que el propio nombre comercial debía ajustarse también a estos requisitos. Y así es como nació COMOMOLA, una expresión alegre y festiva, fácil de recordar y que, por otro lado, sugiere que el negocio está dedicado a la venta de comida.

Acciones

Estrategia de marca
Diseño de identidad visual
Identidad Verbal
Fotografía
Diseño de Envases
Estrategia de redes sociales
Diseño de página web

Sin local sí hay paraíso

El verdadero reto que entrañaba este proyecto era hacer calar con fuerza la marca en el cliente, teniendo en cuenta el inconveniente de no disponer de un local físico y abierto al público para poder plagarlo de carteles, rótulos, mantelería y demás mobiliario o menaje. Por este motivo se prestó gran atención a la hora de diseñar el empaquetado de productos, igual que el sitio web, y los perfiles de las redes sociales con sus correspondientes imágenes y textos que tienen por fin difundir la filosofía de marca y crear comunidad.

De fondo, en muchas de las aplicaciones del universo gráfico, toma protagonismo el color negro. Este recurso resulta efectivo para diferenciar a COMOMOLA, a un simple vistazo, de los demás competidores del sector, elevando además la calidad del producto en entornos fotográficos casi a la categoría de gourmet y dejando patente esa oscuridad asociada al concepto ‘dark kitchen’ en el imaginario colectivo.